Y para eso estamos hechas las Madres : Para empujar.  Empujar el cochecito, empujar para que se animen a dar sus primeros pasos, para que jueguen con un amiguito…

Empujarlos en esos primeros días de jardín con el “ Andá, andá! La señorita te está esperando!”. Empujar a que coman.. Empujamos a veces hasta para que se tiren en la pileta, tranquilas, porque tienen sus bracitos puestos…y sabemos que si se tiran, solo se van a mojar.

Los empujamos para que hagan la tarea. Empujamos para que se despierten todas las mañanas prometiendo un dia hermoso de juegos y muchas sorpresas. Empujamos para sacarles una sonrisa cuando se acostaron tarde, y están de mal humor.

Empujamos muchas veces con una mano sola, porque la otra está empujando otra “cosa”. O en muchos casos, empujamos con una sola porque la otra, no la tenemos.

Algunas veces empujamos fuerte, otras más despacito porque son chiquitos. Empujamos con cariño, cuidando los pozos, haciendo maniobras a veces impensadas. “Empujamos” al que lo empuja, al que no nos deja empujarlos y al que no quiere que ellos se muevan.

 Somos expertas en empujar balanceando el peso del bolso con el peso del cuerpo.Porque empujar muchas veces es pesado.El cochecito es pesado. El huevito es pesado.  La maternidad es pesada, pero hay que “empujar”.

Empujamos con ganas, con amor, a veces con preocupación. Empujamos sin saber si se van a ” mover” pero más allá de que lo hagan o no. Tenemos que empujar. Empujar significa ir siempre hacia adelante. Es hacer presión, es influir pero sobre todo es motivar.

Y las madres hacemos eso… vivimos de eso y para eso. Crear, criar y amar siempre haciendo de la mejor manera que podemos, el empuje.  Hay veces que es fácil es solo empujar, ¿no? Pero hay veces que cuesta más. Pero al final del día ya dimos unos cuantos “empujones”

Aprovechemos este nuevo año que está por terminar y uno nuevo por empezar, para empujarnos a nosotras mismas. Empujemos nuestros proyectos, nuestros sueños, nuestros amores, y nuestra salud.

No duden. Porque somos muy buenas haciendo con nuestros hijos. Seamos iguales con nosotras mismas.

Empujar puede ser muy fácil… pero depende de una el querer hacerlo. Así que….“Empujate.”

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