Hoy es el día internacional contra el bullying. Esta palabra tan usada es solo la definición de algo que sufren y hemos sufrido millones de personas en todas partes del mundo. Digo hemos sufrido, porque acá tienen a una que sufrió y mucho!!! Vivir en tres países, no hablar el idioma, ser mujer, me han puesto en frente de muchos comentarios despectivos a lo largo de mi adolescencia. Esta palabra está muy ligada al mundo adolescente… pero sabían que también lo sufrimos los adultos y hasta los bebés?

Si. Mi hija de 2 años sufrió bullying. Seguro pensás que es imposible! Pero más de una vez se burlaron porque tiene el pelo cortito. Porque no le puedo hacer trenzas o colitas. Más de una vez le dijeron que se parecía a un varón… simplemente porque tiene el pelo finito, porque no le crece. Como madre que soy, lejos está el preocuparme que tenga pelo lago o no, porque cuando yo era chica fue exactamente igual, y hoy…justamente pelo no es lo que me falta. Pero me preocupa que el día de mañana que a ella si.

Si bien puede parecer una tontada comparar esto, con casos extremos que se escuchan como el ejemplo de la serie del que todos estamos hablando de Netflix (13 reasons why).En mi opinión, estos comentarios son tan tóxicos como todos lo demás y sobre todo porque muchas veces provienen de adultos.

¿Cómo pretendemos evitar comentarios, burlas, jodas, chistes de mal gusto si no damos el ejemplo? Si como adultos que somos y sabemos lo que está mal, no retamos, enseñamos que reírse de la condición física, del color del pelo, del acento o porque usa anteojos, no es sinónimo de chiste?

Si como adultos nos reímos, del video que se hizo viral  de un gordito bailando, o más de una mamá en el jardin le comenta a otra que el hijo de fulanita es ” raro”. El pensarlo y decirlo es solo compartir un ejemplo equivocado adelante de nuestros hijos. Porque ustedes ya saben que son esponjas, absorben todo lo que hacemos y escuchan.

Para terminar con el bullying, el acoso físico o psicológico tenemos que alzar la voz, defender a los que les cuesta más, y principalmente no ser participes de ninguna forma de maltrato sea a quien sea.

Es importante que entendamos que el bullying no solo puede provocar miedo, asustar a otros, pero también puede causar daños emocionales irreparables. Porque muchos que pensaban distinto, y aún así miraron para el otro lado, no hicieron nada para frenar ayudaron a que ocurrieran miles de tragedias.

Como madres somos responsables de que no le pase a nadie y no solo  a nuestros hijos.

No hay niños malos y nada contagia más que el ejemplo. Seamos el de ellos.

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