Todas las que ya estuvimos embarazadas alguna vez escuchamos la palabra “toxoplasmosis”. Por miedo a ella, empezamos a cuidar lo que comemos, tocamos y hasta en muchos casos dejamos de lado pequeños gustos alimenticios por miedo a contagiarnos. Pero…¿Realmente sabemos cuál es el peligro principal de contagiarlo en el embarazo?

Como en todas mis notas sobre salud, hoy nuevamente asesorada por el Dr. Guillermo Moscatelli , médico pediatra e investigador en el CONICET ( MN:103068) nos contesta algunas preguntas sobre esta enfermedad.

¿Qué es la TOXOPLASMOSIS CONGÉNITA?

Es una enfermedad producida por UN PARÁSITO llamado Toxoplasma gondii. Se denomina congénita cuando un recién nacido nace con ella, o sea que se contagia durante el embarazo.

¿Cómo se contagia?

Cuando una persona se infecta, adquiere lo que se denomina una Toxoplasmosis AGUDA, la cual pasa desapercibido en el 90% de los casos y no genera problemas de salud. Una vez que la adquirimos no se vuelve a repetir debido a que se generan defensas (anticuerpos) que nos protegen durante toda la vida. Solo en casos excepcionales puede reactivarse (personas con alteraciones en la inmunidad).

Si una mujer adquiere la infección previa a un embarazo, el embarazo no correrá riesgo alguno, ya que la mujer está “protegida” de por vida producto de las defensas que generó. El problema radica cuando la mujer presenta la infección aguda durante el embarazo (o sea que su primer contacto con el parásito es durante la gestación); en ese caso el bebé corre riesgo de contagiarse ya que el Toxoplasma gondii puede atravesar la placenta y provocar la infección del feto, lo que se denomina TOXOPLASMOSIS CONGÉNITA, la cual puede generar dificultades en el recién nacido.

¿Cuáles son los síntomas?

Solo el 15% de los recién nacidos infectados tienen síntomas, pero eso no quita que no esté afectado. Es por ello que se deben estudiar a todos los recién nacidos con madres que presentaron estudios durante el embarazo que sugieran infección aguda por toxoplasmosis.

Las lesiones que pueden producir son varias, las más importantes son el compromiso ocular (provocando alteración de la visión de uno o ambos ojos) y el compromiso del sistema nervioso central. Las lesiones oculares pueden aparecer luego de años si el niño no es diagnosticado y tratado adecuadamente.

¿Cómo se previene?

Este es el punto más importante, ya que la prevención es lo que evita que una embarazada se infecte durante ese periodo. Cuando una mujer programa su embarazo es recomendable realizarse previo al mismo serologías para Toxoplasmosis, ya que de esta manera una ya cuenta con la información de si tuvo o no la infección previamente. Esto es importante ya que al presentarla previamente no existe riesgo en el embarazo y por lo tanto es un tema menos de preocupación. En estos casos la mujer cuenta previamente con defensas y está protegida para el resto de sus embarazos.

En caso de presentar serologías negativas antes de quedar embarazada, existe riesgo de contraerla durante la gestación, es por ello que es de suma importancia realizar los controles en todos los trimestres sin excepción, ya que un diagnóstico temprano durante el embarazo permite indicar el tratamiento adecuado a la madre y disminuir al mínimo el riesgo de infección en el feto.

La prevención primaria en embarazadas (para mujeres con serologías negativas para toxoplasmosis) es la siguiente:

  • Comer carne bien cocida.
  • Lavar frutas y verduras( principalmente la de hojas verdes).
  • Evitar contacto con gatos bebés, no limpiar sus deyecciones y no alimentarlo con carne cruda.
  • Usar guantes al trabajar la tierra.

Los comentarios y sugerencias para próximas notas son siempre bienvenidas! Podes escribirme a [email protected]

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